SEMANA SANTA MORATALLA
PEDRO MARTÍNEZ LÓPEZEn Moratalla, la Semana Santa va íntimamente ligada al sonido del tambor -un instrumento artesanal que solo unos pocos saben elaborar y que produce un ruido ensordecedor-, que se constituye en el verdadero protagonista y alma de la fiesta y que eleva a la categoría de arte el redoble y el toque exclusivo de los moratalleros. Un arte que se transmite de generación en generación y que convierte las calles del pueblo, con cientos de tambores tocando a la vez, en escenario de un espectáculo sorprendente.
Una particularidad del toque del tambor es la anarquía: cada uno toca siguiendo su propio ritmo, su fuerza y su habilidad; alternando diversos toques y cambiando la intensidad para destacar más su sonido si las circunstancias así lo requieren, es decir, cuando se cruza con otros tamboristas a lo largo del recorrido o cuando entra en un bar donde hay otros tambores sonando y quiere lucirse haciendo que el suyo resalte sobre los demás.
Es todo un desafío, cuya duración depende, la mayoría de las veces, de la tenacidad de los tamboristas, que se repetirá varias veces a lo largo del día y que decidirá cuál toca más y mejor. Para el que lo consiga será un momento feliz, habrá satisfecho su ego y podrá presumir hasta un nuevo encuentro. En estos casos se produce todo un derroche de energía y se adoptan las posturas más extravagantes y singulares, teniendo en cuenta que el tambor va colgado, en posición vertical, de un cinto que pasa por uno de los hombros y baja casi hasta la cintura.
El tambor consta de una caja metálica sobre la que se colocan dos pieles y que servirá de caja de resonancia una vez que éstas se adapten. Sobre ellas, rodeando la caja y del mismo diámetro, se colocan dos aros de madera, que cada uno adorna según su gusto. Van unidos por tornillos metálicos, que se irán apretando a medida que el tambor lo requiera para que las pieles se tensen y conseguir así el mejor sonido.
En la parte posterior, se colocan los bordones, que son sextos de guitarra y que le darán el sonido característico. Para hacer sonar el tambor, la piel de delante se golpea fuertemente con los palillos, que son de madera y tienen una cabeza o “porra” desproporcionadamente grande.
El segundo elemento consustancial al tamborista es el atuendo del nazareno: la túnica y el capirote. No hay normas para vestir; las túnicas pueden ser, y de hecho lo son, de los colores más variados y sorprendentes, de un solo color, de diferentes colores combinados, lisas, con rayas o cuadros, con capirote del mismo o de otro color, descoloridas, cosidas con remiendos,… Se abrochan por la parte delantera y llegan hasta los pies, terminando en volantes en su parte inferior.
El capirote tapa por completo la cara y cae sobre los hombros. Generalmente los tamboristas van tapados. Suele tener dos o tres aberturas, para los ojos y la boca, y puede llevar un cono de cartón para que quede de punta, aunque la mayoría de los nazarenos no lo llevan por comodidad y una vez ajustado, la parte que sobra se echa hacia atrás o se anuda sobre la cabeza. No deja de ser curioso que los tamboristas, aunque vayan tapados, todos se conocen. Los días del toque de tambor son Jueves Santo, Viernes Santo y Domingo de Resurrección, desde primeras horas de la mañana hasta que el cuerpo aguante, pues aunque el Ayuntamiento recomienda un horario determinado mediante un Bando Municipal, suele ser bastante permisivo y el toque se prolonga hasta altas horas de la madrugada. Solo se respeta el paso de las procesiones: mientras están pasando las imágenes no se oye ningún tambor, ni en la calle ni dentro de los bares. Una vez finalizadas vuelve el estruendo con renovada intensidad.
Los tamboristas se concentran en la calle Mayor, en la zona de “la Farola” y calles adyacentes, sobre todo alrededor del mediodía y a últimas horas de la tarde. Generalmente se agrupan en peñas, cada una de las cuales dispone de varios tambores, de distintos tamaños, aunque predominan los grandes, es decir, aquellos que tienen un diámetro de 60 centímetros –el tamaño del tambor se mide por el diámetro-. No hay límite de edad ni de sexo para participar en la fiesta. Existe una escuela del tambor, en la que se van iniciando los niños en el toque característico moratallero, para que se conserve la tradición. Esto ha hecho que en la actualidad la mayoría de los pequeños sepan tocar el tambor y, algunos, muy bien.
También desde hace algunos años, el Viernes de Dolores, último día de clase, se celebra un desfile infantil. Todos los alumnos, imitando a los mayores, salen acompañados de sus profesores, con sus túnicas y sus tambores y hacen el recorrido característico desde el Monumento al Tambor hasta la Glorieta sin parar de tocar. Es todo un espectáculo. Se podría decir que en Moratalla se nace con el tambor.
El día siguiente, tienen lugar en el Teatro Trieta una serie de actos: entrega de premios al Cartel de Semana Santa, actuación de los alumnos de la escuela del Tambor, pregón de Semana Santa, etc.
Asimismo, las procesiones tienen su protagonismo y las imágenes pasionales recorren las calles de Moratalla.
Información de Interés
Actualmente hay cuatro cofradías:
- Cofradía del Santo Sepulcro y Santo Silencio, con túnica negra, capirote blanco y capa granate, que portan las imágenes de Cristo Crucificado, San Juan y La Dolorosa.
- Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, con capa y túnica morada y las imágenes de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Cristo de la Columna.
- Cofradía de la Preciosísima Sangre, con túnica y capirote morados y la imagen del Cristo de la Columna.
- Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, con traje o vestido negro y mantilla y la imagen de la Virgen de la Soledad.
Los actos religiosos de Semana Santa son los siguientes:
- Viernes de Dolores, Vía Crucis, desde el Convento de San Francisco. Domingo de Ramos, Procesión de las Palmas, desde el convento de San Francisco hasta la iglesia parroquial de la Asunción.
- Lunes Santo, Misa y traslado de Nuestro Padre Jesús Nazareno, desde la iglesia de Santa Ana hasta la de la Asunción.
- Miércoles Santo, procesión del Cristo de la Sangre, desde la iglesia parroquial de la Asunción.
- Jueves Santo, procesión del Prendimiento, desde la iglesia de la Asunción; procesión del Silencio, desde la misma iglesia.
- Viernes Santo, procesión del Santo Entierro, desde la iglesia de la Asunción.
- Sábado Santo, Vigilia Pascual, en la iglesia de la Asunción.
- Domingo de Resurrección, Acto de Jesucristo Resucitado y los tambores, en la iglesia de la Asunción.