FERIA DE SAN MIGUEL

La Feria de San Miguel en Moratalla (Murcia) tiene su origen histórico en los privilegios reales concedidos para la celebración de ferias de ganado y comercio en torno al 29 de septiembre (día de San Miguel Arcángel), aunque con el tiempo evolucionó y se renovó de forma oficial (como consta en una Real Resolución de 1782 tras extraviarse el archivo del privilegio original).
Origen comercial y ganadero: Se celebraba originalmente entre finales de septiembre (habitualmente del 21 al 28 o en torno al día 29) como un punto clave de intercambio de ganado, productos agrícolas y ferias comerciales. 
Los encierros históricos: Desde el siglo XVII, la Feria de San Miguel de Moratalla ya albergaba espectáculos taurinos y encierros de toros (con reses traídas de localidades vecinas como Yeste y Segura de la Sierra), además de tradiciones como el "toro de fuego". 
Renovación en 1782: Tras perderse la documentación medieval del privilegio de feria original, el Concejo de la villa solicitó y obtuvo una nueva Real Resolución en 1782 para ratificar y continuar la celebración. 
Recuperación moderna: Con los cambios en el calendario festivo local (donde las fiestas mayores de Moratalla con los famosos encierros se trasladaron fuertemente al verano en honor al Santísimo Cristo del Rayo), la antigua Feria de San Miguel ha sido recordada y recreada en épocas recientes mediante iniciativas como mercados y fiestas de carácter medieval.
Análisis de José Jesús Sánchez Martínez (Cronista Oficial de la Villa)

Los festejos taurinos –el culto al toro– es una tradición milenaria en el solar hispano. Y aquí en Moratalla, constituyeron el gran atractivo en la feria que se celebraba por San Miguel de septiembre…, concretamente del 21 al 28. No obstante, la evolución del tiempo y otras circunstancias, “obligaron” a que dicha manifestación fuese a menos. La Feria en cuestión, se realizaba por Privilegio Real y se dio la paradoja de que habiéndose extraviado el Archivo de dicho Privilegio,  el Concejo hubo de solicitarlo nuevamente, obteniendo respuesta en 1782. He aquí el comunicado de renovación para poder continuar celebrándose la Feria:

“Por Real resolucion de S, M., á consulta de los Señores del Consejo, se ha concedido licencia y facultad á la Villa de Moratalla, partido de la de Cieza, territorio de la Orden de Caballería de Santiago, ‘en el Reyno de Murcia, para que pueda continuar su Feria desde  21 hasta 28 de Setiembre, ambos dias, inclusivé, de cada año : que por habersele perdido ó faltado de su Archivo el privilegio que tenía le ha sido preciso impetrar de nuevo”.

En 1906,  parece ser que la Feria todavía conservaba un soplo del antiguo esplendor; pues no solamente tuvo lugar la Función religiosa y Procesión sino que hubo Dianas, Iluminaciones y veladas musicales, facilitándose casetas a los feriantes, agua y pastos en abundancia para toda clase de ganados…; al frente de la Comisión organizadora se encontraba, Diego Campos.

 Andando el tiempo la Feria decae y, prácticamente, desaparece. Pero en el espíritu moratallero permanece el día de San Miguel como festivo local y continúa celebrándose pero ahora, con otras connotaciones diferentes a épocas pasadas.  Tal es así que hoy en día siguen realizándose los actos litúrgicos tales como la ya tradicional Función religiosa y la no menos popular procesión con la venerada imagen del Patrono Jesucristo Aparecido que en esta ocasión concentra a gran cantidad de vecinos siendo pues, el desfile que más devotos registra.

Esporádicamente, algún año, se han realizado festejos adicionales para “endulzar” y rememorar la Feria del antaño día de San Miguel, recreando épocas lejanas para no perder del todo la vieja costumbre ferial; por ejemplo, en tiempos más recientes, concretamente en los primeros años del nuevo milenio, se instalaron “mercadillos medievales ubicados bien en el entorno del Castillo-Fortaleza o bien en el tramo  de  calle Mayor-Tomás Aguilera-Glorieta; donde un grupo de gaiteros, otro de titiriteros y otro de “espadachines medievales” recorrían el espacio del mercadillo ofreciendo al público música medieval, malabarismos y una lucha o duelo, respectivamente, además de una exposición de aves rapaces que hacía las delicias del público, particularmente del infantil. En 2007, en el transcurso de la Feria  Medieval, componentes del grupo de teatro “La Cortijá” escenificaron, teniendo como fondo las calles y plazas de la localidad, la obra “¿Quién mató al Comendador? escrita por el que suscribe y tras la adaptación de la misma para teatro en la calle, lo que supuso todo un reto para los actores y un deleite para el publico que gracias a la recreación, pudo conocer más directamente este hecho histórico.

Hoy, los tiempos y sus cambios casi han dado al traste con esta Feria que en su buena época congregaba a multitud de gentes venidas del término municipal y otras localidades cercanas.

José Jesús Sánchez Martínez

Cronista Oficial de la Villa.