Importancia Histórica y Territorial
El municipio de Moratalla ocupa un lugar de absoluto protagonismo arqueológico gracias a la densidad, variedad y estado de conservación de sus manifestaciones rupestres:
En la Región de Murcia
Custodia más del 50% de las estaciones catalogadas en toda la comunidad autónoma, lo que convierte a Moratalla en el auténtico corazón del arte rupestre regional.
En España
Es un enclave vertebral del Arte Rupestre del Arco Mediterráneo, extendido a lo largo de las sierras litorales e interiores desde Cataluña hasta Andalucía oriental.
En el Mundo (UNESCO)
Inscrito en 1998 como Patrimonio Mundial, gozando del máximo reconocimiento internacional junto a referencias universales como Altamira, Lascaux o el Valle del Côa.
Estilos: Levantino y Esquemático
El gran atractivo de los abrigos moratalleros reside en la coexistencia de dos horizontes culturales distintos en el mismo entorno natural:
Arte Levantino (Cazadores y recolectores)
Composiciones figurativas y dinámicas. Escenas de cacería, desfiles y danzas rituales protagonizadas por figuras humanas estilizadas con arcos y flechas, junto a ciervos, cabras montesas y bóvidos pintados con pigmentos minerales rojizos.
Arte Esquemático (Sociedades agrícolas y ganaderas)
Un lenguaje simbólico y abstracto propio del Neolítico y Calcolítico. Destacan figuras antropomorfas sintetizadas en forma de cruz o golondrina, motivos oculados, barras, puntos y símbolos estelares vinculados al ámbito de las creencias comunales.
Catálogo Monográfico de Principales Abrigos
El término de Moratalla reúne decenas de cavidades protegidas como Bien de Interés Cultural (BIC). A continuación se detallan las estaciones pictóricas más representativas de su geografía:
1. Cañaica del Calar (Calarcó I y II)
Ladera sur del Calar de la Santa, a más de 1.200 m de altitud, con amplio dominio visual sobre el valle agrícola del Campo de San Juan.
Arte Levantino de gran dinamismo figurativo, complementado con trazos esquemáticos superpuestos.
Protegido con reja metálica perimetral. Conservación pictórica notable. Visitable mediante ruta guiada concertada.
Descripción de las pinturas
Es el abrigo más emblemático de Moratalla y una de las joyas del arte levantino peninsular. Conserva casi medio centenar de figuras catalogadas. Destacan con nitidez sus escenas cinegéticas: arqueros ágiles en carrera portando tocados y arcos de doble curvatura, y una fauna muy detallada compuesta por cabras montesas, ciervas y caballos en tonos rojos y castaños.
Relevancia arqueológica
Su valor científico radica en el virtuosismo anatómico de sus arqueros y en la superposición de grafías esquemáticas posteriores, demostrando que este panel natural continuó siendo un santuario sagrado durante miles de años.
2. Fuente del Sabuco (I y II)
En las proximidades de la pedanía de El Sabinar, junto a un manantial tradicional que canalizaba los pasos naturales de la sierra.
Convivencia directa y superposición de Arte Levantino y Arte Esquemático.
Vallado institucional de protección. Conservación buena con lectura óptima bajo iluminación matinal rasante.
Descripción de las pinturas
En este abrigo destaca la combinación de fauna levantina (principalmente cápridos y restos de cérvidos en tonos carmín) con composiciones geométricas esquemáticas. Son apreciables signos lineales, ramiformes y agrupaciones de puntos ejecutadas mediante digitaciones directas con óxido de hierro.
Relevancia arqueológica
Constituye el ejemplo paradigmático de "abrigo asociado al agua". La presencia permanente del manantial convirtió este abrigo en un hito de reunión estacional tanto para las partidas de caza epipaleolíticas como para los pastores del Calcolítico.
3. Rinconada de la Canalica
Cortados calizos de la cuenca alta del río Alhárabe, emplazado en un entorno de media montaña agreste.
Arte Esquemático pleno con alta carga simbólica y abstracta.
Protegido por cerramiento y por su propia dificultad de acceso orográfico. Pigmentación viva y nítida.
Descripción de las pinturas
El panel exhibe motivos antropomorfos esquemáticos muy expresivos: figuras masculinas y asexuadas con brazos en asa, signos pectiniformes (forma de peine), barras agrupadas y símbolos ancoriformes (forma de ancla). La pigmentación roja se mantiene firme gracias a la visera natural que resguarda la cavidad del viento dominante y la lluvia torrencial.
Relevancia arqueológica
Su localización elevada otorga al abrigo un dominio visual absoluto sobre el desfiladero, reforzando la tesis de que estos paneles servían de demarcadores de límites tribales o de vías de tránsito pastoril entre las tierras altas y las vegas moratalleras.
4. Molino de Capel
Tramo medio del río Benamor / Alhárabe, en un abrigo de arenisca y caliza junto a antiguas estructuras hidráulicas.
Arte Esquemático representativo del Neolítico y Calcolítico.
Consolidado y vallado. Dispone de paneles informativos en las inmediaciones del sendero.
Descripción de las pinturas
Alberga un repertorio geométrico y simbólico singular: figuras en "T", antropomorfos golondrina y una concentración notable de puntuaciones alineadas. La tonalidad del pigmento oscila entre el ocre oscuro y el castaño rojizo, trazados con pincel fino o aplicación dactilar precisa.
Relevancia arqueológica
Es una estación clave para comprender la transición hacia el simbolismo religioso formal de las primeras comunidades metalúrgicas que poblaron el valle del Alhárabe, conectando culturalmente con las manifestaciones rupestres de la Sierra de Cazorla y Almería.
5. Los Molinos y Abrigo de Andragulla
Gargantas y desfiladeros del noroeste moratallero, pasos naturales entre el río Segura y las sierras altas.
Levantino tardío y esquemático lineal estilizado.
Protegidos con vallado BIC. Conservación media con pátinas de calcita natural sobre parte de los paneles.
Descripción de las pinturas
En Andragulla se aprecian siluetas estilizadas de cuadrúpedos en actitud de alerta y trazos zoomorfos de gran elegancia lineal. En Los Molinos destacan conjuntos de barras paralelas, motivos ramiformes y restos de arqueros levantinos fuertemente mineralizados por la carbonatación de la roca.
Relevancia arqueológica
Ambos abrigos prueban la densa red de santuarios menores que articulaban el territorio. No se trataba de lugares de residencia habitual, sino de puntos ceremoniales donde las cuadrillas de cazadores realizaban invocaciones propiciatorias antes de adentrarse en los pasos montañosos.
6. Cuevas y Cenajos de Zaén y Barranco de Hondares
Monumento cárstico en el Campo de San Juan y garganta fluvial del arroyo de Hondares.
Grafías esquemáticas, improntas de pigmento y registro arqueológico estratigráfico.
Entorno accesible por ruta senderista; paneles y oquedades inventariados con supervisión de patrimonio.
Descripción de las pinturas y huellas
Más allá de las colosales dimensiones geológicas de las cuevas de Zaén (antiguos fondos marinos emergidos y modelados por el agua), las oquedades albergan paneles con grafías esquemáticas simples, manchas de colorante ocre y restos de ocupación que abarcan desde el Paleolítico Medio hasta la época argárica y medieval.
Relevancia arqueológica
Es el mejor ejemplo de paisaje cultural completo: el abrigo rocoso como hábitat secular, fortaleza natural y templo. Su visita permite comprender la estrecha relación entre la geología kárstica moratallera y la supervivencia humana a lo largo de milenios.
Información y Visitas
Es la parada inicial imprescindible. Situado a 6 km del casco urbano, ofrece réplicas a escala real, calcos originales y material interactivo que contextualiza los abrigos antes de emprender las rutas de montaña.
Dado que los abrigos principales están vallados para evitar expolios, las visitas a su interior deben gestionarse previamente a través de la Oficina Municipal de Turismo de Moratalla o con empresas de guías locales habilitadas.
Los abrigos se sitúan en altitudes entre los 700 y los 1.300 metros. Conviene llevar calzado con buen agarre, agua suficiente en cualquier época del año y prismáticos para observar detalles inaccesibles de los paneles altos.
Conservación del Patrimonio
Las pinturas rupestres son extraordinariamente frágiles. Está terminantemente prohibido tocarlas o pulverizar líquidos (agua, aceites o refrescos) sobre la roca, práctica destructiva que diluye las costras salinas que las han conservado durante miles de años. El respeto por los vallados garantiza que las futuras generaciones sigan disfrutando de este legado universal.