Ana María Almagro, pintora artística, viene dedicando su creatividad a trabajos sobre seda y a pastel, fundamentalmente, creación que queda reflejada en cuadros de muy diversos y variados temas, algunos de ellos, de grandes dimensiones.
Pero también esa creación e inquietud la transmite a pañuelos y corbatas, en los que el blanco inmaculado de la seda, ha dado paso a una explosión de color siempre unida íntimamente al diseño único y exclusivo de cada una de sus prendas.
Es la autora de la pintura mural en el arco central del presbiterio de la Ermita de Santa Ana, así como de otros murales a tamaño natural para particulares. Igualmente, es autora del estandarte de Jesucristo Aparecido y de la Santa Faz que lleva La Verónica en la escenificación del Vía Crucis por las calles de Moratalla.